En el año 1773, la Compañía de las Indias Orientales, de origen inglés, estaba sufriendo graves problemas económicos a causa del té. India era un gran productor, y la compañía tenía a su disposición miles de toneladas para las que no encontraba ningún mercado comprador. Normalmente, la compañía habría tenido que subastar el té en la propia Inglaterra a precios muy bajos, con el consecuente deterioro financiero. Ante esta situación, el gobierno británico deseando salvar a la compañía, le concedió el derecho de vender el té a las colonias en forma directa, derogando el impuesto respectivo. Con esta medida varios comerciantes de té de las posesiones americanas se arruinarían al no poder competir con los nuevos precios de la beneficiada compañía. Pero este no era el único hecho conflictivo. La sola idea de que los norteamericanos fueran utilizados para suministrar el dinero necesario para sacar de apuros a una compañía británica fue considerada humillante. En consecuencia, se hicieron planes para boicotear el té y hasta para impedir el desembarco de los cargamentos. La Compañía de las Indias Orientales, ignorante de los problemas en suelo norteamericano, embarcó medio millón de libras de té con destino a Filadelfia, Nueva York, Charleston y Boston, pero no pudo vender ni una sola libra ya que el té, en los casos en que logró desembarcarse, fue guardado en bodegas húmedas.
En el caso particular de Boston, la situación fue la mas conflictiva. Los barcos, al no poder descargar, se negaron a marcharse, permaneciendo en el puerto por mas de tres semanas. El 16 de Diciembre de 1773, un grupo de activistas al mando de Sam Adams abordó los buques disfrazados de indios Mohawks. Arrojaron al agua 342 cajas de té y no dañaron ninguna otra cosa a bordo de los barcos.
Este hecho fue llamado “La fiesta del té de Boston” y se lo recuerda como una de las gestas pioneras en la lucha por la independencia de Estados Unidos.
En 1973, la administración postal norteamericana decidió conmemorar el bicentenario de este hecho histórico emitiendo un bloque de cuatro sellos, emisión que fue ampliamente aceptada por los coleccionistas y consumidores (Yvert 997-1000). Los sellos forman, en conjunto, una escena nocturna donde puede verse a los activistas saqueando los buques. Pero una de las estampillas posee un detalle que pronto llamó la atención de otro grupo: los astrónomos. En efecto, en un ángulo del sello superior derecho, aparece una luna en cuarto menguante. De inmediato, no faltó quien preguntara si la luna se encontraba efectivamente en esa fase la noche del 16 de Diciembre de 1773. Uno de los que cuestionó la autenticidad del hecho fue el matemático Joseph Konhauser, quien se dirigió al astrónomo Sherman W. Schultz para que lo ayudara a esclarecer ese interrogante.
Schultz, mediante una serie de cálculos basados en el año sideral de la Tierra y del mes sinódico lunar, determinó que el 16 de Diciembre de 1773 la luna debió de estar 3/4 de ciclo “retrasada” respecto de la fase de la misma fecha del año 1993, que estaba menguante. Es decir que aquella noche en que los disfrazados de indios arrojaron el té en la bahía de Boston, la luna era nueva, y por lo tanto no visible, lo cual era lógico para los propósitos de los activistas. El diseñador del sello estaba equivocado.
